
La tiña en gatos y perros: la infección por hongos que afecta a piel y pelo
La tiña en perros y gatos, también llamada dermatofitosis es una infección cutánea producida por hongos dermatofitos, es decir, hongos que viven y se alimentan de la queratina presente en la piel, el pelo y, en ocasiones, las uñas.
La tiña es altamente contagiosa, tanto entre animales como hacia las personas. Por eso, detectarla y tratarla a tiempo es fundamental para evitar su propagación, reducir el malestar del animal y prevenir daños mayores en la piel o pérdida de pelo prolongada.
En este artículo, el equipo de SURvet os hablaremos de cómo se manifiestan los primeros síntomas de la tiña, de las formas de transmisión, de la diferencia entre tiña y sarna, y de otros temas de interés sobre esta afección que puede padecer nuestra mascota en algún momento de su vida.
Contenidos
¿Qué es la tiña en gatos y perros?
La dermatofitosis o tiña en gatos y perros es una enfermedad cutánea de origen fúngico -que signifca causada por hongos- que afecta principalmente a la piel, el pelo y, en algunos casos, a las uñas.
Los principales hongos responsables de la tiña en gatos y perros son:
- Microsporum canis: el más común en gatos y perros y es el hongo que puede transmitirse fácilmente a las personas.
- Microsporum gypseum: se encuentra en el suelo y suele infectar a animales que tienen contacto con tierra contaminada.
- Trichophyton mentagrophytes: suele transmitirse por contacto con roedores u otros animales silvestres.
La diferencia entre tiña y sarna
La tiña y la sarna son dos enfermedades de la piel que a veces se confunden, pero tienen diferencias importantes:
- La tiña forma lesiones redondas con pérdida de pelo, mientras que la sarna causa picazón intensa causa picazón intensa y provoca costras.
- La tiña es un hongo y la sarna es un parásito.
- La sarna puede ser mucho más molesta por la comezón, especialmente la sarna sarcóptica.
Un diagnóstico veterinario temprano permite aplicar tratamientos eficaces y mantener un entorno saludable para toda la familia.

¿Cómo se desarrolla la tiña en gatos y perros? Síntomas
Cuando el hongo entra en contacto con la piel y encuentra condiciones favorables como humedad, calor o pequeñas heridas, éste crecerá y se multiplicará, extendiéndose a otras zonas del cuerpo.
Los síntomas más comunes de la dermatofitosis o tiña en gatos y perros son los siguientes:
- Pérdida de pelo localizada en forma de parches circulares.
- Enrojecimiento y descamación de la piel.
- Picazón o rascado frecuente -aunque a veces es leve o inexistente-.
- Costras o pequeñas lesiones en la piel.
- Fragilidad o rotura del pelo cerca de las zonas afectadas.
- En casos más avanzados, engrosamiento o cambio de color en las uñas.
En algunos gatos y perros, la tiña puede presentarse de forma leve o sin síntomas visibles, lo que les permite actuar como portadores del hongo, permitiendo su transmisión a otros compañeros de hogar, refugio o colonia.
Diagnóstico de la tiña en gatos y perros
Para hacer un diagnóstico, el profesional veterinario comenzará evaluando la historia clínica del gato o el perro, es decir, edad, estado general y contacto con otros animales.
Los pasos siguientes que el profesional veterinario llevará a cabo, son una combinación de evaluación clínica y pruebas de laboratorio:
- Inspección visual. Mediante la observa las lesiones características, como parches circulares sin pelo, descamación, costras y enrojecimiento.
- Examen con luz de Wood. Algunas cepas de Microsporum brillan bajo esta luz ultravioleta, aunque no todos los hongos son detectables.
- Microscopía. Se analizan pelo o escamas de piel del paciente bajo el microscopio para identificar las estructuras del hongo.
- Cultivo de hongos. Es la prueba más confiable y consiste en cultivar muestras de pelo o piel en un medio especial para confirmar la presencia de dermatofitos y determinar el tipo de hongo.
Un diagnóstico temprano es crucial para, como hemos dicho anteriormente, iniciar el tratamiento adecuado y evitar la propagación de la infección a otros animales y personas.
Tratamiento para la tiña en gatos y perros
La interpretación y plan de tratamiento se realizarán después de obtener los resultados de las pruebas diagnósticas. El profesional veterinario decidirá las pautas más adecuadas a seguir -tópica, oral o ambas- e indicará las medidas más apropiadas para prevenir contagios a otros animales o personas.
El tratamiento de la tiña en gatos y perros busca eliminar el hongo, aliviar los síntomas y evitar el contagio y, para ello, incluye varias medidas combinadas:
- Tratamiento tópico. Uso de champús, cremas o lociones antifúngicas aplicadas directamente sobre las lesiones o en todo el cuerpo, si hubiese varias áreas afectadas.
- Limpieza y desinfección ambiental. Es fundamental desinfectar camas, cepillos, juguetes y superficies para eliminar las esporas del hongo, que pueden sobrevivir varias semanas.
- Tratamiento sistémico. En casos más extensos o persistentes, el profesional veterinario puede recetar medicación oral antifúngica.
- Control y seguimiento. Es necesario repetir los cultivos o revisiones veterinarias hasta confirmar que el hongo ha desaparecido por completo.
El tratamiento debe mantenerse hasta que el profesional veterinario confirme la curación total, ya que suspenderlo antes puede provocar recaídas o contagios. Si el tratamiento no se ha aplicado correctamente o sistema inmunológico está debilitado, el gato o el perro puede recaer.
La importancia de medicar con supervisión veterinaria
La automedicación en casos de tiña en gatos y perros puede ser peligrosa y contraproducente, ya que usar productos sin supervisión veterinaria puede:
- Empeorar las lesiones o causar irritación en la piel.
- Ocultar los síntomas, dificultando el diagnóstico correcto.
- Provocar efectos secundarios, especialmente con medicamentos de uso humano que, como recordamos a menudo, pueden resultar tóxicos o fatales para los animales.
- No eliminar el hongo por completo, favoreciendo recaídas o la propagación de la infección a otros animales y personas.
Es importante tener en cuenta que la tiña en gatos y perros no se cura sola. Incluso en los casos leves el hongo está presente y es muy contagioso para otros animales y para las personas. Por eso, ante cualquier sospecha de tiña, es fundamental acudir al veterinario para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento seguro y eficaz.
Duración del proceso de curación de la tiña
El proceso de curación de la tiña en gatos y perros puede variar según la gravedad de la infección, el tipo de hongo y la respuesta del animal al tratamiento. En general, la recuperación suele tardar entre 4 y 12 semanas.
En casos leves, con tratamiento tópico y buena higiene, las lesiones pueden mejorar en pocas semanas. Sin embargo, en infecciones más extensas o en animales con defensas bajas, puede ser necesario prolongar el tratamiento durante varios meses.
En la mayoría de los casos, la tiña no deja cicatrices ni marcas permanentes en la piel o el pelo de las mascotas, siempre que se diagnostique y trate a tiempo.
Es importante no suspender el tratamiento antes de tiempo, incluso si las lesiones parecen curadas, ya que el hongo puede seguir presente y provocar recaídas.
¿Puedo bañar a mi mascota si tiene tiña?
Sí, las mascotas afectadas por la tiña se pueden bañar, pero solo bajo indicación del veterinario y siguiendo sus recomendaciones específicas.
En ocasiones, además, el baño puede ser parte importante del tratamiento, ya que ayuda a eliminar esporas del hongo, reducir el contagio y mejorar la recuperación de la piel. Sin embargo, es fundamental hacerlo con productos antifúngicos adecuados pautados por el profesional veterinario y en las dosis correctas.
Durante el baño es imprescindible seguir estas indicaciones:
- Uso de guantes para evitar el contagio.
- Evitar frotar con fuerza las lesiones para no irritar la piel.
- Secar bien a nuestra mascota y limpiar la zona donde lo bañes y los utensilios usados con desinfectante.
Bañar a la mascota correctamente ayuda a controlar la infección, pero no reemplaza el tratamiento médico completo, que suele incluir también medicamentos orales o tópicos.
¿La tiña se puede transmitir a humanos?
Como hemos señalado anteriormente, sí, la tiña de perros y gatos sí puede transmitirse a los humanos, ya que es una zoonosis – es decir, una enfermedad que transmite de los animales a las personas, o viceversa-. El contagio ocurre por contacto directo con el animal infectado, o indirectamente a través de objetos, cepillos, camas o superficies contaminadas con esporas del hongo.
En las personas, la infección suele causar manchas rojas circulares, picazón, descamación y enrojecimiento en la piel, pero no hay que alarmarse, ya que no reviste gravedad. Los niños, ancianos y personas con defensas bajas son más susceptibles de contagiarse.
Prevención y cuidados de la tiña
Ante un caso de tiña o dermatofitosis en una mascota, es importante seguir las indicaciones del profesional veterinario, mantener una higiene rigurosa y evitar el contacto directo y sin protección con las zonas de piel afectadas de nuestro perro o gato hasta que el tratamiento haya eliminado el hongo por completo.
La prevención y los cuidados frente a la tiña en gatos y perros son fundamentales para evitar contagios y recaídas.
Algunas medidas clave son:
- Mantener una buena higiene del gato o perro y de su entorno: limpiar y desinfectar con frecuencia camas, mantas, juguetes, cepillos y áreas donde pasa tiempo la mascota, ya que el hongo puede llegar a vivir hasta 12-18 meses si no se desinfectan estos objetos.
- Evitar el contacto con animales infectados o de procedencia desconocida, especialmente en refugios, colonias o lugares con muchos animales.
- Cepillar y revisar el pelaje regularmente, para detectar a tiempo lesiones, pérdida de pelo o costras.
- Fortalecer el sistema inmunológico con una buena alimentación, mantener las vacunas al día y llevar a cabo un control de parásitos.
- Aislar y tratar al animal infectado bajo supervisión veterinaria para prevenir el contagio a otros animales o personas.
- Seguir el tratamiento completo y acudir a los controles hasta que el veterinario confirme la curación total.
Con una higiene adecuada y un manejo responsable, la dermatofitosis o tiña puede controlarse y prevenirse eficazmente en el hogar.
Aunque no existe vacuna contra la tiña (puesto que su infección NO la causa un virus, bacteria o parásito) mantener al día el calendario de vacunación y desparasitación ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, lo que permite que el gato y el perro resista mejor las infecciones y se recupere más rápido, si llegase a contagiarse.
Como hemos mencionado anteriormente, sin tratamiento adecuado, la infección puede extenderse, causar mayor pérdida de pelo y daño en la piel, además de transmitirse a otros animales o personas. Por eso, es esencial acudir al veterinario ante los primeros signos de tiña para iniciar un tratamiento antifúngico apropiado y garantizar la recuperación completa del animal y la eliminación del riesgo de contagio. La curación completa se confirmará cuando el veterinario realiza cultivos negativos y observe la regeneración completa del pelo y la piel.
En caso de dudas que revistan urgencia, en SURvet ponemos a su disposición atención veterinaria en nuestro hospital 24 horas, gracias a un equipo que le atenderá todos los días del año en horario nocturno o de festivos. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.



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