El sistema vestibular se encuentra situado dentro del oído interno y es el encargado de mantener el equilibrio y la postura, de coordinar los movimientos del cuerpo y la cabeza, además de fijar la mirada en un punto concreto. Cuando este sistema se ve afectado por una lesión, aparece el síndrome vestibular.

El síndrome vestibular en perros no supone una emergencia veterinaria en sí, ya que no pone en peligro la vida de nuestra mascota, al menos a corto plazo, pero sí son numerosas las visitas a los centros de emergencia dada la espectacularidad de sus síntomas.
Si los síntomas son muy severos, el perro puede llegar a autolesionarse debido al dolor y malestar que padece, entonces, en algunos casos, sería necesario realizar un tratamiento hospitalario mientras se realizan pruebas diagnósticas y se pauta el tratamiento a la espera de la mejora de los síntomas de nuestra mascota.

Pero, ¿qué es exactamente el síndrome vestibular? En este artículo, desde el equipo de SURvet hablaremos de qué es, síntomas, tratamiento, entre otros puntos que nos ayuden a entender qué le pasa a nuestro perro y cómo puede afectar a su salud al padecer el síndrome vestibular.

¿Qué es el síndrome vestibular?

El síndrome vestibular es una alteración del sistema vestibular que está situado dentro del oído interno de nuestro perro.

El sistema vestibular en perros es una parte crucial del sistema nervioso que se encarga de mantener el equilibrio y la coordinación del animal. Este sistema, similar al de los humanos, está localizado en el oído interno y en el cerebro y se compone de varias estructuras que trabajan juntas para procesar información sensorial relacionada con la posición y el movimiento del cuerpo.

El sistema vestibular en perros se compone de:

  • Oído Interno: los canales semicirculares son tres canales llenos de líquido que detectan rotaciones de la cabeza en diferentes planos. El Órgano Otolítico incluye el utrículo y el sáculo, que detectan la gravedad y los movimientos lineales.
  • Nervio Vestibular: Transmite la información sensorial desde el oído interno al cerebro.
  • Núcleos Vestibulares en el Cerebelo y Tronco Cerebral: Procesan la información recibida del oído interno y la integran con otras señales sensoriales.
  • Ojos: Aunque no son parte del sistema vestibular propiamente dicho, los ojos trabajan conjuntamente con este sistema para ayudar a mantener la estabilidad visual durante el movimiento.

Los signos clínicos asociados a alteraciones del sistema vestibular pueden aparecer por lesiones que afecten al componente central o periférico del mismo.

  •  El componente central: localizado en el tallo cerebral y cerebelo.
  •  El componente periférico: localizado en el oído interno, en el laberinto membranoso y el nervio vestíbulo coclear.

Es muy difícil identificar correctamente la localización de la lesión solamente por la exploración neurológica, por lo que algunos casos se pueden beneficiar de métodos diagnósticos avanzados como la resonancia magnética o la tomografía computarizada y el análisis de líquido cefaloraquídeo.

Cualquier afectación en el sistema vestibular, supone la presencia de síntomas en nuestra mascota, desde mareos, ladeos de cabeza, problemas de mantenimiento del equilibrio, coordinación e inestabilidad.

Causas del síndrome vestibular

El síndrome vestibular idiopático se presenta sin signos neurológicos claros y su origen es desconocido, mientras que en el  síndrome vestibular periférico, su origen es debido a problemas en el oído interno, como la presencia de cuerpos extraños en el conducto auditivo, provocando una afección nervio craneal o en el tronco encefálico.

La lesión puede presentarse en un lado del sistema vestibular o bien de manera bilateral, es decir, en los dos oídos.
En el caso de afectación de un solo lado, la causa más común es la debida a la falta de tono muscular anti-gravitatorio en los músculos de un lado del cuello. También puede deberse a la presencia de un cuerpo extraño.
Dependiendo de los signos clínicos que presente nuestra mascota, se determinará qué componente (central o periférico) del sistema vestibular está afectado.

Causas de los Trastornos Vestibulares

  • Infecciones del Oído: Las infecciones del oído medio o interno pueden afectar el sistema vestibular.
  • Enfermedades inmunomediadas: Algunas enfermedades que afectan el sistema inmunológico pueden influir en el sistema vestibular.
  • Traumas o Lesiones: Un golpe en la cabeza o en el oído puede dañar el sistema vestibular.
  • Enfermedades Neurológicas: Tumores, inflamaciones o trastornos neurológicos pueden afectar el sistema vestibular.

Hay que destacar, que en los perros de edad avanzada, el síndrome vestibular es más común que en los de menor edad. En los perros senior, es otro síntoma de envejecimiento, entre otros.

Síntomas del síndrome vestibular

Los síntomas más comunes son el ladeo de la cabeza del perro, dificultad para mantenerse erguido, etc. Dependiendo de dónde esté localizada la lesión, los síntomas se presentan de manera diferente.

Cuando afectan al componente periférico del sistema vestibular, los síntomas provocan el ladeo de la cabeza de nuestra mascota hacia el mismo lado de la lesión, mientras que las lesiones que afectan al componente central pueden provocar el ladeo de la cabeza del animal hacia cualquier lado, con giros incontrolados.

Otros síntomas pueden ser:

  • Ladeo del cuello, tronco y cabeza.
  • Inestabilidad: el perro puede caerse cuando sacuden la cabeza.
  • Movimiento incontrolado de los ojos, desviación del ojo del lado de la lesión (nistagmo patológico).
  • Desorientación debido al vértigo que presenta.
  • Nerviosismo y ansiedad.
  • Falta de apetito o dificultad para ingerir.

Diagnóstico del síndrome vestibular

Para el profesional veterinario  de servicio de urgencias, es importante saber identificar la patología para localizar la lesión, para determinar qué  pruebas deben realizarse y cuál puede ser la evolución de la misma. El veterinario, pues, efectuará una exploración ocular para determinar si existe la posibilidad de que algún objeto extraño haya entrado en el oído, además de otras exploraciones.

Los síntomas que presenta el perro ayudará a determinar qué componente del sistema vestibular está afectado y  qué pruebas diagnósticas se han de realizar. Así mismo, se debe diferenciar el ladeo de la cabeza provocado por alteraciones del sistema vestibular, de afecciones del oído externo, contracturas musculares -asociadas o no a hernias discales cervicales- y malformaciones congénitas de la columna vertebral.

Duración de los síntomas y Tratamiento

Una vez realizadas las pruebas diagnósticas, el profesional veterinario determinará el tratamiento a seguir según las características, historial clínico, edad y condiciones de nuestra mascota. Su evolución dependerá de todos estos factores. Es necesario seguir las pautas recomendadas por el profesional veterinario para la mejora de nuestro perro.

Además, recordemos que los hábitos diarios sanos mantendrán y reforzarán la buena salud de nuestros amigos peludos:

  • Revisiones periódicas al veterinario, necesarias para la supervisión de la salud general de nuestras mascotas.
  • Mantener al día la cartilla sanitaria y las desparasitaciones.
  • Alimentación sana, agua fresca disponible y ejercicio, como juegos y paseos para mantenerles activos.
  • Mantener todo su entorno limpio: camas, recipientes para alimentos, juguetes, cepillos, abrigos, mantas…

¿El síndrome vestibular deja secuelas?

El síndrome vestibular en perros puede tener varias secuelas, dependiendo de la causa subyacente, la gravedad del trastorno y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. En un perro sano, una vez detectado el problema, si se siguen las indicaciones del veterinario, el Síndrome vestibular rara vez deja secuelas, pero en los casos de mascotas con patologías anteriores y en animales de edad avanzada, puede ser diferente, debido a su estado de salud debilitado.

Para manejar las secuelas del síndrome vestibular en perros, es importante trabajar en estrecha colaboración con un veterinario. Algunas estrategias pueden incluir:

  • Terapia Física y Ejercicio: Ejercicios de equilibrio y coordinación pueden ayudar a mejorar la función motora.
  • Modificaciones en el Hogar: Ajustar el entorno del perro para facilitar el movimiento seguro, como usar alfombras antideslizantes y evitar escaleras.
  • Medicamentos: En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para manejar los síntomas persistentes, como la ansiedad o el nistagmo.
  • Dieta y Nutrición: Asegurarse de que el perro esté bien alimentado e hidratado, incluso si tiene dificultades para comer y beber.

En resumen, aunque el síndrome vestibular puede dejar secuelas, con el cuidado adecuado y las adaptaciones necesarias, muchos perros pueden llevar una vida cómoda y feliz después de un episodio de este trastorno.

Si su mascota sufre los síntomas descritos como problemas para mantener el equilibrio, ladeo la cabeza, problemas de coordinación de movimiento, etc., es necesario acudir a un centro veterinario. En SURvet  ponemos a su disposición atención veterinaria 24 horas, gracias a un equipo que le atenderá todos los días del año en horarios de urgencia. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.

 

Publicar un comentario