
Sarna en perros y gatos: qué es, cómo se contagia y cómo se cura
Foto destacada ↑: Julie Knicely / Wikimedia
Si su perro o gato, se rasca constantemente, empieza a perder pelo y observa que tiene pequeñas heridas, –entre otros síntomas que mencionaremos en este artículo-, puede que tenga sarna.
La sarna es una enfermedad de la piel causada por diferentes tipos de ácaros que afecta tanto a perros como a gatos. Esta afección puede resultar extremadamente molesta para las mascotas y preocupante para sus cuidadores, de ahí la importancia de consultar con un profesional veterinario ante la posible presencia de la enfermedad lo antes posible.
En este artículo, desde SURvet, exploraremos en profundidad qué es la sarna, cuáles son sus tipos más comunes, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen para perros y gatos, además de consejos para prevenirla.
Contenidos
- 1 ¿Qué es la sarna? ¿Cómo se contagia o transmite la sarna en perros y gatos?
- 2 ¿Cuáles son los síntomas más comunes de la sarna en perros y gatos?
- 3 Tipos de sarna en perros y gatos
- 4 Diagnóstico veterinario y tratamiento de la sarna en perros y gatos
- 5 ¿La Sarna se puede transmitir a los humanos?
- 6 Prevención de la sarna en perros y gatos
- 7 Convivencia durante el tratamiento
- 8 ¿Qué diferencia hay entre la sarna y la tiña?
¿Qué es la sarna? ¿Cómo se contagia o transmite la sarna en perros y gatos?
La sarna es una enfermedad cutánea parasitaria causada por ácaros microscópicos que se alojan en la piel de los animales. Aunque hay diferentes tipos de ácaros, todos tienen algo en común: provocan picor intenso, inflamación, enrojecimiento, caída del pelo y lesiones cutáneas en perros, gatos y otros animales que la padecen.
Esta enfermedad, dependiendo del tipo de sarna, puede ser muy contagiosa, y en algunos casos puede transmitirse el parásito incluso a los humanos -zoonosis-. Por eso es vital detectarla y tratarla a tiempo.
La forma en que se contagia depende del tipo de ácaro que la provoca, pero en general el contagio se produce:
- Por el contacto directo con animales infectados. La vía de transmisión más común es el contacto piel con piel entre un animal sano y otro infectado. Esto puede ocurrir durante el juego, el descanso o la convivencia en el mismo espacio.
- Por compartir objetos contaminados. Los ácaros pueden sobrevivir durante un tiempo en mantas, camas, collares, cepillos o juguetes. Si un animal sano entra en contacto con estos objetos, puede contagiarse.
- Transmisión de madre a crías. Algunos tipos de sarna, como la demodécica, pueden transmitirse de la madre a sus cachorros durante la lactancia o a través del contacto cercano en las primeras semanas de vida.
- En entornos con falta de higiene: los lugares con muchos animales y malas condiciones sanitarias son focos habituales de contagio.
¿Cuáles son los síntomas más comunes de la sarna en perros y gatos?
La sarna en perros y gatos suele manifestarse con síntomas como picor intenso, descamación de la piel y heridas causadas por el rascado. No obstante, los signos clínicos y el tratamiento pueden variar según el tipo de sarna y la zona afectada, como veremos en el siguiente apartado de este artículo.
Además, debido a su alta capacidad de contagio, la enfermedad puede extenderse rápidamente a otras partes del cuerpo del animal.
Algunos de los síntomas más comunes de la sarna son:
- Rascado constante.
- Pérdida de pelo -alopecia-.
- Enrojecimiento e inflamación de la piel.
- Costras y heridas.
- Mal olor en la piel.
- Engrosamiento de la piel en casos crónicos.
- Cambios de comportamiento por incomodidad o dolor.

Foto: Francesco Canu / Wikimedia
Tipos de sarna en perros y gatos
Los tipos de sarna pueden variar según el tipo de ácaro que la cause y la zona del cuerpo que se vea afectada. Los más comunes son:
Sarna sarcóptica
Causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. canis, es más frecuente en perros que en gatos. Es una de las sarnas que produce más picor. Este tipo de sarna se puede contagiar a los humanos, además de entre animales.
Los síntomas que presenta son:
- Picor intenso.
- Pérdida de pelo.
- Aparición de costras y enrojecimiento.
- Zonas más afectadas: orejas, codos, abdomen y pecho.
Sarna demodécica
Causada por el ácaro Demodex canis -en perros- o Demodex cati/gatoi -en gatos-. Este ácaro se reproduce de manera descontrolada, dañando los folículos pilosos y provocando un picor intenso. No se contagia al ser humano, pero sí entre madres y cachorros durante la lactancia y entre animales adultos.
Los síntomas que presenta son:
- La pérdida de pelo se presenta por zonas.
- Enrojecimiento leve y piel engrosada.
- Zonas más afectadas: puede ser localizada o generalizada.
Sarna otodéctica -ácaros del oído-
Causada por el ácaro Otodectes cynotis. Este parásito no tolera la luz solar ni los ambientes secos, por lo que encuentra en el conducto auditivo un entorno perfecto para desarrollarse. El contagio de este tipo de parásito también es posible para el ser humano. Es más frecuente en gatos que en perros.
Los síntomas que presenta son:
- Picor en las orejas.
- Sacudidas de cabeza.
- Secreción oscura y maloliente en el canal auditivo.
Sarna notoédrica
Causada por el ácaro Notoedres cati. El parásito se instala bajo la piel de la mascota, en donde se alimenta y reproduce. Sí es contagiosa entre gatos y potencialmente a humanos.
Los síntomas que presenta son:
- Lesiones con costras en la cara, orejas, cuello y patas.
- Picor severo.
Diagnóstico veterinario y tratamiento de la sarna en perros y gatos
Ante la sospecha de que nuestro perro, gato (u otra mascota como conejo, hurón…) sufre contagio por sarna, el diagnóstico siempre debe hacerlo un profesional veterinario, ya que otros problemas dermatológicos pueden presentar síntomas similares.
Algunas pruebas diagnósticas para asegurarse de que es sarna son:
- Raspados cutáneos: se toma una muestra de la piel para buscar los ácaros al microscopio.
- Pruebas de lámpara de Wood (que emite luz ultravioleta) o examen con escáner dérmico.
- Histopatología -biopsias de piel- en casos complicados.
- Otoscopia y exámenes del cerumen si se sospechan ácaros del oído.
Los tratamientos de la sarna varían según el tipo diagnosticado y de la condición general del animal y siempre deberán ser pautados por el profesional veterinario después del diagnóstico.
Los tratamientos contra la sarna pueden incluir:
- Medicamentos tópicos: champús acaricidas y lociones o cremas.
- Medicamentos sistémicos: antiparasitarios orales o inyectables. Antibióticos si hay infecciones secundarias.
- Tratamiento del dolor y el picor: corticoides o antihistamínicos, siempre si lo considera el profesional veterinario. Ácidos grasos y suplementos para mejorar la piel.
- Limpieza del entorno: desinfección de camas, mantas y objetos de uso frecuente.
- En algunos casos, se recomienda aislar temporalmente a la mascota afectada.
Es imprescindible seguir el tratamiento hasta el final, incluso si los síntomas mejoran antes. Suspenderlo antes de tiempo puede provocar recaídas o resistencia al tratamiento.

Foto: AmazonCARES / Wikimedia
¿La Sarna se puede transmitir a los humanos?
Como hemos señalado anteriormente, algunos tipos de esta enfermedad, como la sarna sarcóptica y la notoédrica, sí pueden transmitirse a los humanos, provocando picor y erupciones. Por lo tanto, debemos evitar el contacto estrecho y sin protección con animales que presenten costras, pérdida de pelo, picor intenso o lesiones cutáneas.
Sin embargo, los ácaros no suelen sobrevivir mucho tiempo en la piel humana y los síntomas desaparecen una vez tratada la mascota y desinfectado el entorno.
Es imprescindible mantener una buena higiene y lava mantas, camas y tejidos que haya usado el animal infectado. En caso de presentar síntomas en la piel tras el contacto con un animal con sarna, consulta con un médico. El tratamiento suele ser sencillo.
Prevención de la sarna en perros y gatos
La prevención es fundamental para mantener a nuestras mascotas protegidas. Conocer las causas, los síntomas y las mejores prácticas para evitar la sarna ayuda a garantizar su bienestar y a minimizar la propagación de esta enfermedad en entornos donde conviven varios animales. La mejor prevención se enfoca en mantener los hábitos de higiene correctamente, realizar los controles veterinarios pautados, así como el manejo adecuado del entorno.
Resumiendo:
- Visitas regulares al veterinario.
- Higiene adecuada del animal y su entorno.
- Evitar el contacto con animales callejeros o con síntomas dermatológicos.
- Uso regular de antiparasitarios externos.
- Revisión frecuente del pelaje, especialmente si hay picor persistente.
Convivencia durante el tratamiento
Como hemos comentado anteriormente, durante el tratamiento de la sarna en perros y gatos, es fundamental tomar ciertas precauciones para proteger tanto a las mascotas como a las personas que conviven con ellas. Evitar el contacto cercano con otras mascotas y con personas vulnerables, como niños, ancianos o personas inmunocomprometidas, ayuda a prevenir la propagación de esta enfermedad.
Además, es imprescindible limpiar con frecuencia camas, mantas y juguetes para eliminar posibles ácaros presentes en el entorno. Seguir al pie de la letra las indicaciones veterinarias para el baño del animal es clave para mejorar la efectividad del tratamiento.
Finalmente, es importante mantener la paciencia y la constancia, ya que la recuperación puede requerir varias semanas. Así, con cuidados adecuados y atención, la convivencia durante este proceso será segura y saludable para todos.
Pautas necesarias a seguir:
- Evite el contacto cercano con otras mascotas o personas vulnerables -niños, ancianos, personas inmunocomprometidas-.
- Limpie frecuentemente camas, mantas y juguetes.
- Bañe al animal siguiendo las indicaciones veterinarias.
- Sea paciente y constante: el tratamiento puede llevar semanas.
La sarna en perros y gatos es una enfermedad molesta, pero tratable en la mayoría de los casos si se diagnostica a tiempo. La clave está en la detección precoz, la consulta con nuestro veterinario habitual en caso de sospecha y el cumplimiento riguroso del tratamiento. Mantener una buena higiene y usar productos antiparasitarios de forma periódica puede marcar la diferencia en la salud y bienestar de su mascota.
¿Qué diferencia hay entre la sarna y la tiña?
Aunque pueden presentar síntomas similares, como picor, pérdida de pelo y lesiones en la piel, la sarna y la tiña son enfermedades distintas. La sarna es causada por ácaros, parásitos microscópicos que se alojan bajo la piel, y suele generar un picor muy intenso.
Existen varios tipos de sarna, algunos altamente contagiosos tanto entre animales como hacia los humanos. En cambio, la tiña es una infección fúngica (producida por hongos dermatofitos), no por parásitos, y se transmite por contacto con esporas presentes en la piel, el pelo o el entorno. A diferencia de la sarna, la tiña no siempre provoca picor, pero sí suele generar áreas redondeadas sin pelo, con la piel escamosa o enrojecida. El tratamiento y el diagnóstico de ambas afecciones son diferentes, por lo que es fundamental acudir al veterinario ante cualquier signo sospechoso en la piel de nuestra mascota.
En SURvet ponemos a su disposición atención veterinaria en nuestro hospital 24 horas, gracias a un equipo que le atenderá todos los días del año en horario de urgencia. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.




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