La vacunación de animales de compañía que pueden de sufrir y transmitir la rabia (perros, gatos y hurones) no ha sido obligatoria hasta este momento en Cataluña. Sin embargo, este otoño de 2022, se ha anunciado la publicación de un Decreto que impondrá la vacunación antirrábica obligatoria para los animales de compañía en esta comunidad autónoma. Hasta ahora, la vacunación antirrábica de los animales de compañía es una medida cuya implementación depende de las comunidades autónomas y solo en Galicia, País Vasco y Cataluña no es obligatoria la vacunación. En Asturias, por ejemplo, solo es imprescindible para perros pertenecientes a razas potencialmente peligrosas.

Con estos cambios en las medidas, el equipo de SURvet consideramos interesante la publicación de este artículo, para hablar de qué es la rabia canina, cuáles son sus síntomas y cómo se puede prevenir la transmisión y contagio de la rabia.

¿Qué es la rabia en perros y cómo se contagia un animal doméstico?

La rabia es una enfermedad viral (causada por un virus), que afecta a animales domésticos como perros, gatos y hurones y animales salvajes. Es mortal, pero se puede prevenir su contagio.

El virus de la rabia se propaga a través del contacto de la saliva del animal infectado con una herida, ya que el virus no penetra a través de la piel sana. El virus Rhabdoviridae también puede trasmitirse al ser humano, por lo tanto, dicha patología se considera una zoonosis, una enfermedad infecciosa que se trasmite de los animales a los humanos.

En el caso de los perros, la transmisión más habitual es a través de la mordedura. En el gato, se puede producir a raíz de un arañazo. El periodo de incubación de la enfermedad depende de la cercanía de la herida al sistema nervioso central (SNC). Habitualmente, puede ser de entre 3 a 8 semanas hasta llegar año.

En un animal contagiado, aunque no existan signos clínicos, el virus ya se encuentra en la saliva; por lo tanto, dicho perro, gato u hurón ya es contagioso.

¿Cuáles son los síntomas de la rabia?

Existen dos síndromes neurológicos provocados por la rabia: la rabia furiosa y la rabia muda, pudiéndose dar uno u ambos en el mismo individuo contagiado. El proceso de la enfermedad y las fases de la rabia, como hemos mencionado anteriormente, se manifiestan con el atanque al sistema nervioso central del animal, y concluirá cuando la parálisis se extienda y se produzca la encefalitis y el coma.

  • En la rabia muda (o paralítica) el perro puede manifestar tristeza, parálisis en el maxilar inferior (de forma que la boca permanece abierta constantemente). Además, se incrementa la presencia de baba en la boca, incapacidad para tragar, parálisis en cara, garganta y cuello y deja de darse el ladrido. La dificultad para moverse progresará rápidamente y, entre 5 y 8 días después de la manifestación de los primeros síntomas, se producirá la muerte.
    En el caso del gato, este buscará oscuridad y calma. Puede atacar si es provocado y, la muerte se producirá, aproximadamente, una semana después de presentarse la primera sintomatología.
  • En la rabia furiosa, se dan episodios inesperados de agresividad en el perro. Éste se mostrará inquieto, no descansará. También podrá manifestar alucinaciones y andar errático. También se producirá una alteración en el ladrido (que se volverá ronquido) y en la percepción del dolor. La patología progresará rápidamente y se darán episodios convulsivos y de parálisis. Y dichos episodios, desembocarán en la muerte del animal afectado, entre 4 y 7 días (10 a lo sumo y raramente) después de manifestar los síntomas del síndrome en su modalidad furiosa.

La rabia NO tiene cura ni puede tratarse con antibióticos ni medicamentos. Una vez se produzca la infección y se manifiesten los primeros síntomas, el paciente morirá al cabo de pocos días. Se trata de una de las zoonosis más importantes en el mundo y es una enfermedad de declaración obligatoria.

¿Cómo podemos prevenir la rabia?

A nivel mundial, el contagio a través de contacto con el perro es la principal fuente de muertes humanas por rabia, contribuyendo hasta el 99% de todas las transmisiones de la rabia a los humanos. El método principal para prevenir la rabia es vacunar periódicamente a los animales.

En el caso de los humanos, la vacuna contra la rabia se administra a las personas que tienen alto riesgo de contagiarse de rabia para protegerlos de la exposición. También puede prevenir la enfermedad cuando es administrada a una persona después de que ha sido expuesta al virus. La vacuna contra la rabia está hecha del virus inactivo de la rabia, por lo tanto, no puede causar rabia.

 

 

Como hemos explicado anteriormente, en Cataluña, la vacunación de animales de compañía susceptibles de sufrir y transmitir la rabia no ha sido obligatoria hasta 2022, ya que es un virus prácticamente inexistente. El Consejo de Veterinarios y el Colegio de Médicos ya lanzaron un manifiesto en 2021 a favor de instaurar la vacunación obligatoria contra la rabia en toda España, algo que de hecho ya se aplica en la mayoría de comunidades autónomas hasta hoy, salvo Galicia, Cataluña y Euskadi. En este contexto, la Generalitat, este otoño de 2022, ha decidido dar el paso y va a instaurar la vacunación mediante un decreto que está elaborando el Departamento de Acción Climática.

Debemos recordar que no existe tratamiento para la rabia y su curso es mortal en todos los casos, por lo que la prevención mediante vacunas es primordial, ya que hacen que el animal cree una respuesta inmunológica contra el virus. La primera administración de la vacuna tiene duración de 1 año. Posteriormente, la duración aumenta hasta 2-3 años. Además, si viajamos acompañados de nuestro perro o gato a algún país donde la rabia no esté erradicada, es vital asegurarnos de que este está correctamente protegido contra la rabia antes de iniciar el viaje. Por lo tanto, no solo debemos vacunar al animal; también deberemos comprobar (mediante un análisis de sangre) que tiene unos correctos niveles de inmunización frente al virus.

La vacuna contra la rabia (como todas) puede presentar algunos efectos secundarios (como fiebre o reacciones alérgicas y picores y prurito en la zona de administración). De forma menos frecuente pueden producirse alteraciones gastrointestinales, afecciones respiratorias o problemas cardiovasculares que revistan mayor gravedad.

Si después de leer este artículo tiene dudas acerca de la obligatoriedad de vacunación antes de realizar un viaje o desea establecer un plan de vacunación de su perro, gato u hurón, en SURvet contamos con un equipo de veterinarios que le atenderá rápidamente y resolverá sus dudas. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.

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