Estos últimos meses hemos compartido con usted un par de artículos sobre la Conjuntivitis en perros y en gatos y sobre las Cataratas. Ambas son patologías que afectan a los ojos: la primera es una inflamación de la conjuntiva y la segunda -las cataratas- provocan la pérdida parcial o total de la transparencia del cristalino.

Hoy, el equipo de SURvet queremos completar esta serie de artículos hablando del Glaucoma en perros y gatos, que es un conjunto de enfermedades que deterioran de forma progresiva e irreversible el nervio óptico.

¿Qué es el Glaucoma?

El Glaucoma puede afectar a perros, gatos y otros animales. Para entender qué lo provoca, es necesario hacer referencia a la anatomía del ojo. Las imágenes son captadas por la retina y se transmiten gracias al nervio óptico en el cerebro del animal, que es el responsable de interpretarlas y generar lo que conocemos como “visión“, o sea, capacidad de ver.

El humor acuoso es un líquido incoloro que se encuentra entre las cámaras anterior y posterior del ojo y que nutre y oxigena las estructuras del globo ocular donde no llega el riego sanguíneo, como la córnea y el cristalino.
Habitualmente, un ojo sano genera nuevo líquido y expulsa una parte de éste. Lo hace a través de las vías de salida (en color rojo en el esquema). Cuando estas vías de drenaje se obstruyen, el líquido no se puede ser expulsado, la presión intraocular aumenta y afecta al funcionamiento del nervio óptico, pudiendo -incluso- deteriorarlo de forma irreversible.


Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Humor_acuoso


El Glaucoma puede afectar a uno o ambos ojos y debe tratarse a tiempo. De lo contrario, puede producirse la pérdida de visión total (ceguera). Las causas, habitualmente, son genéticas o bien a raíz de un problema anatómico (Glaucoma primario) o debido a un traumatismo o enfermedad (Glaucoma secundario).

¿Cómo saber si nuestro perro o gato sufre Glaucoma?

El Glaucoma provoca una pérdida de visión progresiva, puede evolucionar lentamente y sin mostrar síntomas aparentes gracias a una adaptación del animal a la reducción del campo visual. A medida que la presión sobre el nervio óptico aumenta, podremos observar:

  • Dolor e irritabilidad, incluso comportamiento agresivo.
  • Enrojecimiento ocular y dificultad en la visión.
  • Náuseas y vómitos.

El Glaucoma es mucho más complejo en animales que en humanos.

El más habitual en perros es de tipo primario o genético. Afecta a perros jóvenes (de 2 a 5 años) y hay algunas razas con mayor predisposición a sufrirlo (Cocker, Bichón, Bulldog Francés…). Por el contrario, en gatos, los Glaucomas suelen ser de tipo secundario y asociados a otros problemas oculares.


Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Canine_glaucoma

¿Cómo se diagnostica y trata el glaucoma? ¿Se puede corregir?

Si sospechamos que nuestro perro o gato experimenta dificultades en la visión, es necesario pedir cita urgentemente con el veterinario. Ella/él realizará un examen y diagnóstico completo y controlará la presión del fluido en el interior del ojo.

La única forma de prevenirlo es acudir con nuestro animal al veterinario para que le hagan exámenes oftalmológicos periódicos y se le trate con medicación preventiva.

Si la patología no ha avanzado demasiado y se produce un diagnóstico a tiempo, el tratamiento farmacológico ayudará a corregir el problema y conseguir una reducción de la presión del ojo. Si estamos ante un caso que ha avanzado o el tratamiento farmacológico no alcanza los resultados esperados, entonces el tratamiento será quirúrgico, y consistirá en intervenir con láser para reducir la producción de líquido y/o colocar unas pequeñas válvulas de drenaje que posibiliten la expulsión del humor acuoso del ojo, como se haría de manera natural.

En caso de que observe molestias o problemas que, después de leer esta publicación, podría relacionar con un Glaucoma, en SURvet contamos con un equipo de veterinarios que le atenderá rápidamente y llevará a cabo un diagnóstico. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.

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