El cristalino es una estructura transparente, biconvexa y rica en proteínas que se encuentra dentro del globo ocular, en suspensión. Está en contacto con la superficie posterior del iris y la cara anterior del cuerpo vítreo, que forma la gran parte del ojo y le da su forma.

El cristalino se compone en un 60-75% de agua, proteínas solubles e insolubles en un 35% y electrolitos (en mínima proporción). El % de proteínas presentes en el cristalino variará en función de la edad del individuo y de su  especie.

Cuando hablamos de cataratas, nos referimos a una serie de patologías oculares que se manifiestan con una pérdida parcial o total de la transparencia del cristalino, y por lo tanto, de la visión. En este artículo, el equipo de SURvet hablaremos de las cataratas, como afectan a nuestros perros y gatos y como diagnosticarlas y tratarlas.

Qué son las cataratas en perros y gatos

En condiciones normales, la transparencia del cristalino es multifactorial. Se asocia a la nutrición, el balance osmótico, y el metabolismo energético y proteico presente en él. Cuando el balance entre estos factores se altera, el resultado final será la opacidad total o parcial del cristalino. También pueden producirse a raíz de la inflamación de iris del ojo.

De forma frecuente, un primer signo clínico detectado por algunos propietarios de perros o gatos con cataratas es que, al observar a su animal doméstico de frente, se aprecia una pupila de color blanco o azulado.

Las cataratas en gatos se dan con mucha menos frecuencia que en perros. En gatos, pueden darse con mayor propensión en las razas Azul Ruso, Sagrado de Birmania y Persa, en ocasiones debido a anomalías hereditarias.

En perros, existen razas con mayor predisposición a sufrir cataratas, como los Cocker, Fox Terrier, Schnauzer, Labrador, los Bichón, los Caniches, Pequineses y Bulldog franceses. Que un perro pertenezca a esta raza no quiere decir que vaya a sufrir cataratas con toda seguridad, sino que simplemente tendrá una mayor predisposición genética a desarrollar problemas en el cristalino.

Clasificación de las cataratas. Tipos de catarata.

Podemos clasificar las cataratas según distintos criterios.

  1. Según su posición en el cristalino
  2. Según su progresión
  3. Según su causa/etiología
  4. Según la edad en la que aparecen

Las cataratas según su posición en el cristalino

Según la posición inicial de la catarata en el cristalino, ésta puede ser:

  • Subcapsular (anterior o posterior). En el caso de las cataratas subcapsulares anteriores, la opacidad del cristalino está localizado por debajo de la cápsula anterior del cristalino. En el caso de las cataratas subcapsulares posteriores, la afectación se manifiesta en un pequeño espacio por debajo de la cápsula posterior del cristalino.
  • Cortical/Cortical periférica. La catarata cortical se manifiesta en la opacidad (blanquecina) o áreas semiopacas en la corteza del cristalino.
  • Nuclear (afecta la zona central -núcleo- del cristalino).

Las cataratas según su progresión

Esta clasificación para las cataratas es la de mayor relevancia, porque identificará el grado de opacidad, la afectación visual, el pronóstico y es posible su resolución mediante cirugía.

  • Catarata incipiente. No afectan a la visión, se limitan a opacidades diseminadas en el cristalino.
  • Catarata inmadura. Suelen aparecer con la edad. El cristalino aún es transparente en distintas zonas.
  • Catarata madura. Al igual que las inmaduras, estas cataratas aparecen con la edad. En este caso, el cristalino ya ha perdido totalmente la transparencia.
  • Catarata hipermadura. En ellas, los tejidos del cristalino se rompen y atraviesan la cubierta superficial. Son el estado máximo de cronificación de cataratas y, potencialmente, pueden dañar a las demás estructuras del ojo.

Las cataratas según su causa/etiología

La etiología de las cataratas, es decir, su causa, puede ser primaria o secundaria.

Causas primarias

  • Catarata hereditaria. Como hemos mencionado con anterioridad, la causa hereditaria -relacionada con la raza- es, con toda probabilidad, una de las causas más comunes de la aparición de cataratas.

Causas secundarias

  • Catarata traumática. La que se origina debido a un cuerpo extraño o herida, golpe, arañazo,…
  • Asociada a causas nutricionales. Suelen ser de lenta progresión e incluso reversibles.
  • Asociada a enfermedades oculares. Uveítis, Glaucoma, Síndrome de Degeneración de retina aguda (SARDS), Atrofia de retina progresiva (PRA) y otras enfermedades oculares generan cataratas debidas al trastorno del cristalino durante el curso de estas patologías.
  • Catarata debida a toxinas/medicación. La aparición de cataratas puede relacionarse con toxinas y incidencia de UV, así como a causa de la medicación administrada durante un largo plazo de tiempo en perros (ej. Ketoconazol, Corticoides…).
  • Catarata hipocalcémica. Común en pacientes que sufren insuficiencia renal, hipofunción de las glándulas paratiroides (Hipoparatiroidismo).
  • Catarata asociada a la Diabetes. Al igual que en los humanos, la Diabetes Mellitus se relaciona con la formación de cataratas que, en perros, pueden progresar rápidamente. En cambio, en los gatos que sufren hiperglucemia, las cataratas de este tipo son muy poco comunes.

Diagnóstico de las cataratas

Como hemos comentado anteriormente, los síntomas clínicos que con más frecuencia refieren los propietarios suelen ser la presencia de manchas o “nubes” blanquecinas en la pupila del paciente, acompañada o no de la pérdida de visión total o parcial, en función de la progresión de la patología.

Las pruebas diagnósticas que se realizarán son:

  • Tonometría. Valoración de la presión del ojo (presión intraocular). Esta prueba también permitirá descartar o confirmar un Glaucoma, que es distinto de una catarata e implica daño -progresivo e irreversible- en el nervio óptico. Es una prueba diagnóstica indolora -aunque se realizará bajo sedación- y que permite detectar anomalías -estrechamiento, estado, funcionalidad- del ángulo del drenaje del ojo.
  • Fundoscopia/oftalmoscopia. Verificación del estado del fondo del ojo.
  • Ecografía ocular. Es una técnica indolora de diagnóstico por la imagen que verifica el estado de las estructuras del globo ocular y las anexas a la órbita ocular. Ayuda a diagnosticar el grado de progresión de la catarata y el estado del cristalino.

La valoración del historial clínico del paciente, además de una anamnesis completa ofrecerán información vital para determinar el inicio del proceso y la etiología de las cataratas.

Además de estas pruebas diagnósticas, también será conveniente realizar analíticas completas de sangre.

Tratamiento de las cataratas en perros y gatos

Unas pautas de higiene adecuadas pueden ayudar a prevenir las cataratas en los perros y gatos, así como otras enfermedades infecciosas, siempre que la limpieza ocular se realice de forma adecuada. Una dieta equilibrada y adecuada, evitar golpes en el ojo y la exposición al sol también ayudarán a minimizar riesgos de que nuestro perro sufra esta patología. Sin embargo, la prevención precoz es la única garantía de que una catarata tendrá solución farmacológica.

En su fase más avanzada, actualmente la cirugía es la única opción -cuando fuere viable- que permitirá a nuestro perro o gato recuperar la visión y eludir las complicaciones y enfermedades secundarias que se deriven de éstas. La práctica de la cirugía oftalmológica veterinaria es frecuente. Como en humanos, los avances en cirugía ocular y oftalmología veterinaria, hoy en día, permitirán resolver con éxito mediante una operación de cataratas en perros los casos, inclusive, de progresión avanzada.

Para cerciorarse de que unas cataratas “son operables” se debe realizar un diagnóstico completo y correcto. El tratamiento quirúrgico consistirá en fragmentar y extraer el núcleo del cristalino e implantar una lente. Es importante el control de la presión intraocular, tanto antes como durante el postoperatorio.

Posteriormente a la cirugía, se pautará un tratamiento con antiinflamatorios y antibióticos y se deberá controlar la evolución del paciente. El éxito de la operación será mayor o menor en función de la precocidad de su detección y del estado de éstas (existe mayor éxito cuando se operan en su forma inmadura). Si se opta por no tratar unas cataratas, se pueden presentar complicaciones acompañadas de dolor (inflamación, luxación del cristalino, incluso Glaucoma).

Como en cualquier cirugía, deberemos tener en cuenta las recomendaciones para pacientes quirúrgicos, tanto para antes como para después de la cirugía.

Si tiene un perro que sufre cataratas, en SURvet contamos con un equipo de veterinarios que le atenderá, examinará a su perro o gato y realizará un diagnóstico. Puede contactar con nuestro equipo médico a través del teléfono 934 594 500.

 

Publicar un comentario