Ascitis en perros y gatos: qué es, causas, síntomas y tratamiento

La ascitis en perros y gatos no es una patología en sí misma, sino una señal de alerta de que existe un problema interno. Consiste en la acumulación anormal de líquido en la cavidad abdominal, lo que provoca aumento de volumen, incomodidad y, en algunos casos, dificultad para moverse o respirar. Detectar a tiempo sus causas, reconocer los signos clínicos y acudir cuanto antes al veterinario es clave para preservar la salud y el bienestar de nuestras mascotas.

En este artículo, desde el equipo de SURvet os ofreceremos una visión clara y accesible sobre qué es la ascitis y cómo podemos abordar esta situación, explicando de manera sencilla por qué se produce, cuáles son los signos que pueden alertar de que algo no va bien y qué opciones diagnósticas y terapéuticas existen.

¿Qué es la ascitis en perros y gatos?

La ascitis en perros y gatos es la acumulación anormal de líquido dentro de la cavidad abdominal. Este líquido puede provenir de vasos sanguíneos, linfáticos o de órganos internos, y su presencia provoca que el abdomen se vea hinchado o distendido.

Como hemos señalado anteriormente en la introducción, no se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un signo clínico que indica que existe un problema subyacente, como alteraciones cardíacas, hepáticas, renales, procesos inflamatorios, infecciosos, hemorragias o incluso tumores. Por eso, cuando aparece ascitis, es fundamental investigar su causa para poder aplicar el tratamiento adecuado.

La ascitis es un síntoma importante que refleja un desequilibrio en el organismo y que requiere atención veterinaria para identificar su origen y resolverlo.

Principales causas de ascitis en perros y gatos

Las principales causas de ascitis en perros y gatos, suelen estar relacionadas con enfermedades que alteran la presión dentro de los vasos sanguíneos o afectan el funcionamiento de órganos internos.

Entre las cauas más frecuentes de ascitis en perros y gatos se encuentran:

1. Enfermedades cardíacas

Cuando el corazón no puede bombear la sangre correctamente aumenta la presión en las venas, presentándose congestión venosa y, en consecuencia, acumulación de líquido en el abdomen. La congestión venosa ocurre cuando la sangre no puede circular adecuadamente a través de las venas, generalmente por insuficiencia cardíaca derecha, presión elevada en el sistema venoso o alteraciones en órganos como el hígado.

2. Enfermedades hepáticas

El hígado participa en la regulación de líquidos corporales. Problemas como cirrosis, hepatitis crónica, shunt portosistémico o tumores hepáticos pueden causar ascitis al impedir un flujo sanguíneo adecuado (provocando hipertensión en la vena porta) y disminuir la producción de proteínas como la albúmina.

3. Hipoalbuminemia

La baja concentración de albúmina en sangre reduce la presión oncótica -fuerza que generan las proteínas en la sangre-, favoreciendo que el líquido salga de los vasos. Puede deberse a:

  • Enfermedad hepática: el hígado no puede funcionar correctamente, por lo que provoca la aparación de dos problemas principales: disminución de albúmina en sangre, lo que facilita que el líquido se escape hacia el abdomen y aumento de la presión en la vena porta, lo que favorece la filtración de líquido hacia la cavidad abdominal.
  • Enfermedad renal -síndrome nefrótico-: los riñones pierden su capacidad de filtrar adecuadamente la sangre y se vuelven permeables a proteínas que normalmente deben retener. Como consecuencia, el perro y gato, eliminan grandes cantidades de albúmina por la orina -proteinuria-.
  • Enfermedad intestinal crónica con pérdida de proteínas: algunas patologías intestinales como enteropatías inflamatorias, linfangiectasia, infecciones crónicas, tumores o alergias alimentarias severas, dañan la mucosa del intestino. Este daño provoca que la mascota pierda proteínas a través del tracto digestivo, generando un cuadro conocido como enteropatía perdedora de proteínas (EPP).

4. Hipertensión portal

Un aumento de la presión en la vena porta, la cual lleva sangre al hígado, provoca filtración de líquido hacia el abdomen. Se relaciona con problemas hepáticos, trombos o fibrosis.

5. Procesos infecciosos o inflamatorios

Infecciones bacterianas, peritonitis o inflamación generalizada pueden producir derrame abdominal, pudiendo provocar la aparición de ascitis en la mascota. Al mismo tiempo, también se consume albúmina en exceso por el propio proceso séptico.

6. Traumatismos

Golpes fuertes pueden causar hemorragias internas o lesiones que resulten en acumulación de líquido o sangre -hemoabdomen-.

7. Tumores

Las neoplasias abdominales -hepáticas, esplénicas, linfáticas, entre otras- pueden provocar ascitis por obstrucción vascular, sangrado o inflamación local.

8. Trastornos linfáticos

Cuando se obstruyen los vasos linfáticos o hay fuga de linfa, se puede acumular líquido lechoso en el abdomen -quiloabdomen-.

Ascitis en perros y gatos

Foto: Instagram @vet_clinical_vibes

Tipos de ascitis en perros y gatos

La ascitis en perros y gatos se clasifica según la composición del líquido acumulado y la causa subyacente. Conocer el tipo ayuda al veterinario a determinar el origen del problema y el tratamiento adecuado. Los principales tipos son:

Ascitis transudativa

Las principales características son: líquido claro, acuoso y bajo en proteínas.

Causas frecuentes:

  • Insuficiencia cardíaca derecha.
  • Enfermedades hepáticas crónicas.
  • Hipoalbuminemia por enfermedad renal o intestinal.
  • Mecanismo: Se produce por aumento de presión en los vasos o disminución de la presión oncótica.

Ascitis exudativa

Las principales características son: líquido turbio, con alto contenido de proteínas y células inflamatorias.

Causas frecuentes:

  • Peritonitis infecciosa, vírica o fúngica. Especial mención aquí a la peritonitis infecciosa felina (PIF) en su forma húmeda: en los gatos conviene prestar especial atención a ciertas condiciones particulares, como la PIF húmeda, que puede intensificar la acumulación de líquido abdominal. Es una de las causas más características en gatos. La PIF húmeda provoca acumulación de un líquido amarillo y espeso dentro del abdomen debido a una respuesta inflamatoria intensa frente al coronavirus felino mutado. Este líquido ascítico es un exudado.
  • Abscesos abdominales.
  • Tumores con inflamación.
  • Mecanismo: Se origina por inflamación o infección que hace que los vasos sean más permeables.

Ascitis hemorrágica

Las principales características son: líquido rojo o con sangre.

Causas frecuentes:

  • Traumatismos.
  • Ruptura de tumores abdominales.
  • Coagulopatías congénitas o adquiridas (por ingesta de anticoagulantes).
  • Mecanismo: Sangrado dentro del abdomen.

Quiloabdomen

Las principales características son: líquido blanquecino, lechoso, rico en grasas -infa-.

Causas frecuentes:

  • Obstrucción o ruptura de vasos linfáticos.
  • Tumores que afectan el sistema linfático.
  • Mecanismo: La linfa se filtra hacia la cavidad abdominal.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva derecha.

Conocer los tipos de ascitis ayuda a identificar al profesional veterinario su causa y a aplicar el tratamiento más adecuado para perros y gatos.

¿Cuáles son los síntomas de ascitis en perros y gatos?

Si el abdomen de la mascota se presenta muy hinchado, tiene dificultad respiratoria o un empeoramiento rápido del estado general, es importante acudir de manera inmediata al veterinario, ya que la ascitis puede ser consecuencia de problemas graves como enfermedades cardíacas, hepáticas, tumores o trastornos metabólicos.

Los síntomas más comunes que presenta la ascitis son:

  • Distensión abdominal: el abdomen se presenta hinchado.
  • Dificultad respiratoria: el líquido presiona el diafragma, haciendo que los animales respiren rápido o con esfuerzo.
  • Letargia o debilidad: se muestran menos activos, pasan más tiempo tumbados y se cansan rápidamente.
  • Pérdida de apetito: disminución del apetito o rechazo completo de la comida.
  • Pérdida de peso: debido a la pérdida de músculo y grasa, pero con líquido acumulado.
  • Intolerancia al ejercicio: no pueden hacer paseos largos o jugar como antes.
  • Vómitos o diarrea: se presenta en algunos casos.
  • Postura anómala: algunos perros y gatos mantienen las patas separadas o el lomo arqueado para aliviar la presión.

Diagnóstico y tratamiento de la ascitis en perros y gatos

Diagnóstico de la ascitis en perros y gatos

El diagnóstico busca tanto confirmar la presencia de líquido como identificar la causa. Para ello, el profesional veterinario, seguirá una serie de pautas:

1. Exploración física

  • Palpación del abdomen: se percibe hinchado o con olas de líquido al moverlo.
  • Percusión: permite diferenciar si el abdomen está distendido por líquido o por gases.
  • Auscultación: valorar si hay signos de enfermedad cardíaca o respiratoria.

2. Pruebas de imagen

  • Ecografía abdominal: confirma la presencia de líquido y permite guiar la toma de muestra -paracentesis-.
  • Radiografías: ayudan a detectar cardiomegalia, masas o cambios en órganos abdominales.

3. Análisis de laboratorio

El profesional veterinario realizará análisis de sangre:

  • Bioquímica.
  • Hemograma.
  • Pruebas hepáticas y renales.

Entre las pruebas realizadas, puede llevarse a cabo, la extracción de líquido del abdomen para analizarlo. Según el aspecto y composición del íquido extraído, se puede clasificar como:

  • Transudado: líquido claro que indica problemas cardíacos o hepáticos.
  • Exudado: rico en células y proteínas, típico de inflamaciones o infecciones.
  • Hemático: con sangre, puede señalar traumatismos o tumores.
  • Quiloso: con grasa, relacionado con el sistema linfático.

Este análisis ayuda al veterinario a identificar la causa de la ascitis y decidir el tratamiento más adecuado.

Tratamiento de la ascitis

El tratamiento depende de la causa subyacente, pero suele incluir medidas generales:

1. Control del líquido

  • Paracentesis terapéutica si es necesaria por la presión que ejerce el líquido sobre el diafragma o dificulta la ingesta de alimentos y la digestión.

2. Tratamiento de la enfermedad subyacente

  • Cardiopatías: medicamentos para mejorar la función cardíaca.
  • Enfermedad hepática o renal: manejo veterinario específico según la patología.
  • Tumores o infecciones: cirugía, quimioterapia, cultivo y tratamiento especifico según corresponda.

3. Soporte general

  • Monitoreo de signos vitales y peso.
  • Nutrición adecuada, evitando la deshidratación y la pérdida de masa muscular.

Calidad de vida y pronóstico de perros y gatos con ascitis

La calidad de vida en las mascotas con ascitis depende principalmente de la causa subyacente, la rapidez en el diagnóstico y la eficacia del tratamiento.

El control del líquido y la monitorización regular son claves para evitar recaídas y mantener su bienestar.

  • Ascitis grave o recurrente. Si el líquido se acumula rápidamente o no responde al tratamiento, puede generar dificultad respiratoria, dolor abdominal y letargia.

En estos casos, la calidad de vida se ve significativamente afectada y requiere intervenciones frecuentes, como paracentesis, hospitalización, medicación continua…

El pronóstico depende de la enfermedad que causa la ascitis:

  • Problemas cardíacos crónicos: el pronóstico puede ser reservado, pero con tratamiento adecuado muchos perros y gatos pueden vivir meses o incluso años.
  • Enfermedades hepáticas o renales avanzadas: el pronóstico suele ser más reservado, especialmente si hay daño irreversible.
  • Tumores o neoplasias: el pronóstico depende del tipo de tumor y la posibilidad de tratamiento; en muchos casos es reservado o grave.
  • Ascitis por infecciones o inflamaciones: si se diagnostica y trata a tiempo, el pronóstico puede ser bueno.

Prevención de la ascitis en perros y gatos

La prevención se centra en cuidar la salud general de la mascota y detectar problemas antes de que avancen. por lo que el profesional veterinario considera importante:

  1. Controles veterinarios periódicos. Las revisiones regulares permiten detectar problemas cardíacos, hepáticos o renales de forma temprana.
  2. Alimentación y peso saludables. Mantener una dieta equilibrada y un peso adecuado ayuda a prevenir enfermedades metabólicas, cardíacas y hepáticas que pueden derivar en ascitis.
  3. Control de enfermedades crónicas. Tratar y controlar insuficiencia cardíaca, enfermedad hepática o renal reduce el riesgo de acumulación de líquido en el abdomen.
  4. Evitar tóxicos y hábitos de riesgo. Evitar que el animal ingiera alimentos dañinos, medicamentos no prescritos, alimentos o sustancias tóxicas. Mantener un entorno seguro y libre de riesgos que puedan causar traumatismos.
  5. Observación del comportamiento y estado general. Cambios como abdomen hinchado, falta de apetito, letargia o dificultad respiratoria deben ser evaluados rápidamente por un veterinario.

La detección temprana de la causa subyacente y el manejo adecuado, son fundamentales para mantener la mejor calidad de vida posible y mejorar el pronóstico. La ascitis puede desarrollarse de forma rápida y poner en riesgo la vida de la mascota, por lo que ante la presencia del abdomen hinchado, dificultad respiratoria o cambios graves en el estado general,  es esencial la atención veterinaria inmediata, aunque su gravedad dependerá de la causa que la origine.

En caso de dudas que revistan urgencia, en SURvet ponemos a su disposición atención veterinaria en nuestro hospital 24 horas, gracias a un equipo que le atenderá todos los días del año en horario nocturno o de festivos. Puede contactar con nuestro centro a través del teléfono +34 934 594 500.

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